Qué determina el precio de un encargo
El alcance. No es lo mismo redactar un proyecto que redactarlo, tramitarlo y dirigir la obra. Cada una de esas piezas es un trabajo con entidad propia, y una propuesta puede incluir una, dos o las tres.
La complejidad, no los metros. La superficie influye, pero no manda. Una intervención pequeña en un edificio protegido, en un local con estructura tocada o en un caso donde hay que reconstruir documentación que no existe puede llevar más trabajo que una obra grande y sencilla.
El estado de partida. Si hay planos fiables, escrituras claras y la situación urbanística está definida, se empieza a trabajar. Si no hay nada de eso, lo primero es levantarlo, y ese trabajo previo existe aunque nadie lo pidiera.
La fase en la que entras. Encargar desde el principio no cuesta lo mismo que entrar a mitad, con una obra empezada o con un expediente ya presentado que hay que revisar antes de tocarlo.
El riesgo del caso. Hay encargos cuyo resultado depende de una interpretación de la administración. Preparar esos expedientes lleva más trabajo de comprobación previa, y eso se nota.
Qué debería decir una propuesta de honorarios
Antes de comparar dos cifras, comprueba que las dos propuestas dicen las mismas cosas:
- Qué trabajos incluye, uno a uno, y en qué fases se entregan.
- Qué no incluye, dicho explícitamente. Esta es la parte que falta en las propuestas que luego dan sorpresas.
- Qué pasa si cambia el alcance a mitad del encargo, y cómo se acuerda ese cambio.
- Cómo se factura: en qué momentos y contra qué entrega.
- Si el IVA está dentro o fuera de la cifra que te están enseñando.
Una propuesta que solo tiene un número no se puede comparar con nada. Dos que detallan alcance, sí.
Lo que no son honorarios aunque salga en la misma conversación
Aquí es donde se genera la mayor parte de los malentendidos. En un encargo hay dinero que no cobra el arquitecto:
- Lo que cobra el ayuntamiento por el trámite: tasas e impuestos municipales, que dependen de la ordenanza de cada municipio y del presupuesto de la obra.
- Lo que cobran terceros técnicos cuando el caso los necesita: un estudio geotécnico, una topografía, un laboratorio de control.
- Trámites colegiales o de otros organismos, cuando el expediente los exige.
- La obra, que la cobra quien la ejecuta y no tiene nada que ver con los honorarios técnicos.
En nuestras propuestas eso va desglosado aparte y con su concepto, precisamente para que no se sume mentalmente a lo que cobramos nosotros. Si en una propuesta que te llega no distingues una cosa de otra, pregúntalo antes de firmar.
Por qué desconfiar de un precio dado por teléfono
Un precio cerrado antes de ver el inmueble solo puede pasar dos cosas: que sobre, o que falte. Si sobra, estás pagando de más por si acaso. Si falta, lo normal es que aparezca después, en forma de trabajo que “no estaba incluido”.
Lo razonable es al revés: primero se define qué hay que hacer, y de ahí sale el precio. Definir el alcance no debería costarte dinero ni comprometerte a nada.
Preguntas frecuentes
¿Existe una tarifa oficial de honorarios de arquitecto?
No. Los honorarios son libres y cada estudio fija los suyos. Si encuentras una «tarifa oficial» circulando por internet, comprueba de qué año es y quién la publica antes de usarla como referencia.
¿Se cobra un porcentaje del presupuesto de la obra?
Es una forma de calcularlo que se sigue usando, pero no es la única ni es obligatoria. También se trabaja con una cifra cerrada por alcance definido. Lo importante no es qué método se use, sino que el alcance esté escrito.
¿Hay que pagar algo por una primera consulta?
Situar un caso —decirte qué trámite le corresponde y qué documentación exige— no debería costarte nada. Otra cosa es el trabajo técnico previo, como comprobar qué permite el planeamiento en una parcela concreta: eso ya es un encargo con entidad propia.
¿Por qué dos presupuestos para lo mismo se diferencian tanto?
Casi siempre porque no son para lo mismo. Uno incluye la dirección de obra y el otro no, o uno cuenta con documentación que hay que levantar y el otro la da por hecha. Compara los alcances antes que las cifras.
¿El arquitecto cobra las tasas municipales?
No. Las tasas y los impuestos los cobra el ayuntamiento, y se pagan aparte. Si aparecen en una propuesta, deben estar como gasto repercutido y con su concepto, nunca mezclados con los honorarios.
Pasar de la duda al alcance
Si quieres ver qué documento genera cada fase de un encargo, está explicado en proyecto básico y de ejecución. Y si lo que te preocupa es el coste de la obra en sí, no el técnico, mira cuánto cuesta construir una casa.
El catálogo de trámites está en servicios.
Cuéntanos qué encargo tienes y dónde está el inmueble: te decimos qué alcance necesita antes de hablar de ninguna cifra.




